A veces todo lo que necesitas es Paciencia.
La
vida ha sido difícil para Zeke. Ser un saco de boxeo de su padre alcohólico le
ha convertido en piedra. Ni siquiera el parque de casas rodantes cutre donde
vive le puede asustar. Luchar es su liberación y el sexo, las drogas y su
guitarra, le traen paz, pero en el fondo Zeke no es tan duro como él se hace pasar.
Cuando se encuentra con Patience, ella encuentra todas sus piezas rotas y las
une de nuevo, es un rayo de luz en su vida sombría y la última cosa que quiere
hacer es traerla a su mundo oscuro. Jugar negligentemente es fácil, jugar al
malo de la película puede ser divertido, pero jugar con Patience es imposible,
sobre todo cuando ella puede ver a través de él.
Zeke
no es el único que está roto, y por primera vez, en mucho tiempo, Patience se
siente viva. Su mundo en blanco y negro tiene una oportunidad de volverse de
color cuando se encuentra con Zeke. Él es diferente a cualquier persona que ha
conocido, con sus tatuajes, piercings, y honestidad contundente. Ella no quiere
nada más que dejarse llevar y montar el lado salvaje con él, pero algunas heridas
nunca sanan y las piezas rotas de
Patience no son tan fáciles de encontrar.
*** Advertencia: este libro contiene lenguaje gráfico, sexo y violencia. Solamente lectores maduros. No está diseñado para adolescentes. ***
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