Ahora que Willow Avery ha salido de rehabilitación, tiene una última oportunidad para demostrar lo que vale antes de pasar oficialmente a formar parte de la lista negra de todo productor. Al menos, eso es lo que sus padres y su agente le exigen.
En realidad a ella no le importa una mierda si vuelve a hacer otra película o no ella sólo quiere seguir adelante con su vida, recuperar a sus amigos, y planificar su próxima escapada. Pero Willow está rota. Y tanto si le gusta como si no, actuar es el único trabajo que sabe hacer.


